El sabor de un tinto –como en Colombia se le llama a un café– es especial en la Plaza de Bolívar de Armenia, alrededor de la cual gira la vida de esta ciudad fundada por colonos que en el siglo XIX desafiaron estas montañas, ahora sembradas con café. En la plaza llaman la atención dos esculturas: ‘El libertador’, de Roberto Henao Buriticá; y ‘Monumento al esfuerzo’, de Rodrigo Arenas Betancourt.