Para los amantes de la obra del escritor colombiano, Gabriel García Márquez, existe una ruta fantástica para conocer los escenarios que nutrieron su obra. 

Los viajes que realizaba a través del Río Grande de La Magdalena desde la Región Caribe hasta la Sabana de Bogotá, para regresar a estudiar al internado en la ciudad de Zipaquirá, aparecen reflejados en las novelas “El amor en los tiempos del cólera” y “El general en su laberinto”.  

Estos periplos quedarían registrados también en sus memorias, que quedaron condensadas en el libro “Vivir para contarla”. En esta magistral obra, contaría la alegría al realizar dichas travesías acompañado de sus compañeros de colegio, que también viajaban interminables kilómetros buscando forjarse un futuro promisorio, lejos de sus ciudades de origen.

Centro Cultural Gabriel García Márquez
Foto: ProColombia


El escritor narró con detalles el recorrido por el río que tanto lo fascinaba, un recorrido por el hermoso cuerpo de agua rodeado de fauna y vegetación abundante

“Viendo los caimanes inmóviles asoleándose en los playones con las fauces abiertas para atrapar mariposas, viendo las bandadas de garzas asustadas que se alzaban de pronto en los pantanos, los manatíes que amamantaban sus crías con sus grandes tetas maternales y sorprendían a los pasajeros con sus llantos de mujer”. 

El amor en los tiempos del cólera

Bogotá

El recorrido empieza en Bogotá:

“Atravesó un páramo amarillo donde el eco repetía los pensamientos y la ansiedad provocaba espejismos premonitorios. Al cabo de semanas estériles, llegó a una ciudad desconocida donde todas las campanas tocaban…”

Cien años de soledad

El centro histórico de la capital llama la atención de los viajeros por la gran cantidad de Iglesias que allí se encuentran, cuya importancia patrimonial, se debe al gran valor religioso, artístico, histórico y arquitectónico de las mismas.

Estas joyas, cuyos campanarios resuenan a las horas en las que empiezan las Eucaristías, abren sus puertas al público que admira el arte religioso y que busca comprender el sentido de la historia de la ciudad.  

La Candelaria en Bogotá
Foto: ProColombia


El centro de Bogotá con su mágico barrio de La Candelaria, atrae anualmente a miles de visitantes que disfrutan de caminatas entre iglesias y museos, enamorándolos, además, con la gran variedad gastronómica que encuentran en el camino. Una oferta cultural inagotable se ofrece en esta zona en el que Gabriel García Márquez, también soñó y vivió sus obras contemplando la belleza capitalina.

Y para observar la magnitud de la ciudad, es necesario subir al Cerro de Monserrate. Un pico en los cerros orientales de Bogotá en el que se ubica la Basílica Santuario del Señor Caído de Monserrate, un templo cuya primera ermita se construyó en 1640. Para subir hasta los 3,152 metros sobre el nivel del mar a los que se encuentra, es posible utilizar un funicular o un teleférico desde donde se puede observar la ciudad.  

También es posible subir por un sendero peatonal de 2,5 kilómetros que cuenta con dos miradores y toda la belleza del rico ecosistema que se ha formado en esta región de bosque andino.

Zipaquirá

Después de subir al cerro más representativo de Bogotá, el recorrido continúa hasta la población de Zipaquirá. Situada a 42 kilómetros de Bogotá, a este municipio se puede llegar vía terrestre en bus, carro o en el Tren de la Sabana.  

Allí se encuentra la Casa del Nobel Gabriel García Márquez, el lugar donde el autor realizó sus estudios de secundaria, un sitio en el que tendría un especial encuentro con la literatura y donde le enseñaron a amar a la que sería una de sus grandes pasiones: la música. 

Catedral de Sal de Zipaquirá
Foto: ProColombia


En este sitio pasó cuatro años de su vida, en los que se acercó a la literatura de manera profunda bajo la guía del tutor que le orientaría y animaría para ser escritor.  

“Todo lo que aprendí se lo debo al bachillerato”

Vivir para Contarla

No es posible abandonar esta ciudad sin visitar la Catedral de Sal. Una construcción realizada 180 metros bajo tierra.  Situada en el Parque de la Sal, esta maravilla de la arquitectura sorprende por la profundidad a la que fue realizada y por sus paredes salinas que hacen parte de lo que otrora fuera una mina de sal.  

Allí es posible realizar diferentes actividades como la ruta del minero, un espejo de agua saturada en el que se reflejan las paredes y el techo de la mina produciendo una sensación de profundidad única, un laberinto con una obra a San Miguel Arcángel, y todos los espacios de la Catedral.  

También, los visitantes aprovechan el tiempo realizando “canopy”, caminando por un sendero ecológico, conociendo la Plaza del Minero y deleitándose con el Museo de la Salmuera, entre otras actividades aptas para toda la familia.  

Para más información visitar: https://www.catedraldesal.gov.co/

Esta es una ruta por las ciudades que inspiraron desde la juventud, las letras de Gabriel García Márquez, el autor colombiano cuyo don de contar realidades fantásticas, dio la vuelta al mundo en forma de novelas que cautivan aun a todos los lectores. Una vez se descubren los lugares de la inspiración, es posible releer las obras de una manera más viva.  

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