De estilo neoclásico, la catedral de San Pedro ha soportado la destrucción causada por varios terremotos y es Bien de Interés Cultural Nacional luego de haber sido sometida a algunas restauraciones. En este templo se conservan importantes pinturas representativas de la escuela quiteña. Se destacan su altar central y las imágenes del Señor Caído y de El Sagrario, que datan del siglo XVIII.