Mujeres, niños y también hombres se dedican en Cartago a cultivar la tradición de los bordados, que llegó a esta región del norte del Valle del Cauca como una expresión de la herencia hispanoárabe de quienes vinieron de Europa. En este municipio se pueden visitar talleres para ver de cerca la elaboración de estos adornos en camisas y en telas como manteles y servilletas.