Una de las vías más visitadas por los viajeros en Honda es la Calle de las Trampas, que recibió ese nombre debido a los laberintos que la conforman y que están flanqueados por casonas antiguas de balcones, portones y faroles de luz tenue. Esta vía de curso zigzagueante comienza en la cuesta de San Francisco y termina en la calle del Retiro.