Bañarse en un volcán de lodo es posible en el municipio de Arboletes, 462 km al noroccidente de Medellín. Allí los turistas pueden flotar en un cráter de 50 m de diámetro en el que la densidad del lodo impide que se hundan. Al barro volcánico de este sitio, donde los visitantes encuentran cabañas para alojarse y restaurante, se le adjudican propiedades terapéuticas.