Reconocido por sus tumbas blancas, adornadas con diversas estatuas de ángeles y flores artificiales que las rodean, el cementerio de Mompox es un sitio al que vale la pena dedicarle algunas horas. Allí las tumbas se apilan unas sobre otras formando bóvedas y muros fúnebres, y durante Semana Santa se celebra la tradicional serenata a los difuntos.