Como tantas construcciones en Lorica (un municipio al que se llega luego de un viaje de 60 km hacia el norte desde Montería), la catedral es fruto de la mezcla de los aportes de varias culturas. Erigida en 1700, su reloj fue traído de Italia y donado por la colonia sirio libanesa en 1920; y las campanas se importaron de Portugal. Los turistas pueden visitar esta iglesia en el parque de la Independencia, en el centro de la población.