Luego de un viaje de cuarenta minutos por carretera desde Neiva hacia el norte se llega al municipio de Villavieja, donde se encuentra el desierto de La Tatacoa. Allí, la tierra rojiza y los cactus que se estiran en forma de candelabro componen un paisaje árido que es ideal para explorar en el día y para ver las estrellas de noche. Aquí, debido a la limpieza del cielo y a la ausencia de luz artificial, funciona un observatorio astronómico.