El templo de Cristo Rey, en Pasto, fue levantado por los padres jesuitas luego de que decidieron echar abajo la iglesia de Santo Toribio, construida en 1572. Además de este espacio, se heredó de la comunidad dominica la imagen del Cristo de Sibundoy, adquirida en 1583, que es considerada como una de las joyas artísticas y religiosas del templo.