Una de las iglesias más llamativas de Pasto es el templo de San Felipe Neri, cuyo interior está adornado por una serie de altares e imágenes talladas en madera, producto de la creatividad y el esmero de los artesanos de Nariño. Su construcción se inició en 1869 y la primera misa tuvo lugar en 1903. Adentro sobresale el retablo central, de 22 m de altura y estilo gótico.