La rumba en Santa Marta ha tomado fuerza con la aparición de bares, tabernas y discotecas que hacen que las horas de diversión se extiendan para los visitantes más allá de la puesta del sol. Hay entretenimiento para todos los gustos: desde la música colombiana y del Caribe hasta el rock.

 

El ambiente festivo se vive en sitios como el centro histórico, en Taganga y en El Rodadero.