La aparición de la figura de la Virgen María en un lienzo, en 1628, dio origen a la construcción del  Templo del Topo, levantado por los ermitaños de San Agustín en 1729. A este santuario se acercan los fieles para venerar la imagen de la Virgen del Milagro, cuya impresión original está al cuidado de la comunidad religiosa de la Inmaculada Concepción.