Seguramente hayas escuchado la leyenda de El Dorado, según la cual, en alguna parte del continente americano, había una ciudad indígena en la que todo estaba hecho de oro.

Pues esa misma leyenda la escucharon una infinidad de conquistadores y exploradores que, durante muchos años, buscaron incansablemente y sin éxito aquel codiciado lugar.

Sin embargo, había algo de verdad en la leyenda, pues existían comunidades indígenas que, efectivamente, tenían un gran talento para fabricar objetos de oro.

Además, cierto cacique Muisca solía impregnar su cuerpo en oro y, cargado de tesoros de la comunidad, se lanzaba al agua de una laguna sagrada en una fastuosa ceremonia.

Este asombroso ritual ocurría, justamente, en la laguna de Guatavita, que muchas veces intentó ser drenada por los conquistadores para extraer los tesoros ocultos, como el oro y las esmeraldas, y que hoy en día puedes visitar fácilmente, pues se encuentra a tan solo 75 kilómetros de Bogotá.

La laguna se encuentra muy cerca de Guatavita, un pueblo que fue reubicado, pues el asentamiento anterior quedó sumergido para la construcción del Embalse de Tominé. Aunque el nuevo pueblo es, en este sentido, muy reciente, es todo un patrimonio arquitectónico del país debido a sus casas blancas con tejas de barro de claros aires coloniales.

Caminar por este precioso pueblo es una experiencia encantadora, pues está lleno de referencias a la leyenda de El Dorado y, además, hay innumerables sitios en los que podrás conocer y comprar artículos de la artesanía local, como recipientes hechos de cerámica y las tradicionales ruanas de lana virgen.

Otro encanto de Guatavita es su gastronomía, compuesta de ricos postres y de platos como la mazamorra y la trucha, que se pesca en el gran Embalse de Tominé, al que se puede acceder desde el pueblo y que, con sus 18 kilómetros de longitud, es ideal para practicar deportes como el parapentismo y el velerismo.

Además, en las zonas aledañas también podrás disfrutar del ‘glamping’, un plan romántico que combina la experiencia del ‘camping’ con el confort de un hotel de lujo, y que te permitirá disfrutar del magnífico paisaje del embalse y las montañas mientras disfrutas de las mejores comodidades. 

Sin embargo, tendrás que avanzar un poco más para conocer la laguna de Guatavita que dio origen a la leyenda de El Dorado.

Actualmente, la laguna se encuentra en un área ambientalmente protegida en la que accederás a un sendero que atraviesa una impresionante zona montañosa, repleta de vegetación y de especies como zorros, águilas y mirlas de páramo.

Y, como gran colofón, llegarás a un punto alto desde el cual podrás apreciar la laguna de Guatavita en toda su grandeza. Es una experiencia indescriptible.

Para disfrutarla al máximo, te aconsejamos llevar ropa cómoda, abrigada e impermeable, pues la temperatura promedio del lugar es de 13 grados centígrados y las lluvias son frecuentes. Sin embargo, nada de esto te impedirá tener una profunda conexión con la naturaleza y con el pasado ancestral que esconde esta laguna, y que la convierte en un auténtico patrimonio cultural del país.