El sol juega con los colores de la fachada de piedra labrada de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Barichara, que por la mañana se ve de un amarillo brillante y por la tarde tiene un toque ocre arcilloso. Se estima que este templo, ubicado frente al parque principal, fue construido en 1838. En él sobresalen el altar mayor, recubierto con láminas de oro, y las diez columnas que soportan los arcos.