Desde casi cualquier punto de la ciudad puede verse el santuario de Monserrate, en los cerros orientales de Bogotá. La devoción para subir a pie por un camino de casi tres kilómetros hasta este sitio de peregrinación comenzó en 1620 con la ermita de Nuestra Señora de Monserrate. La basílica alberga la imagen del Señor Caído de Monserrate y en la cima los visitantes pueden recorrer un viacrucis.