Foto tomada de Nueva Mujer, Mauro González / Netflix La moda colombiana es protagonista en el Macondo de Netflix
La moda colombiana no solo está marcando tendencia, también cuenta las historias más fascinantes en el mundo. La nueva serie de Cien años de soledad muestra el increíble talento que existe en el país, gracias a los talleres nacionales, a los artesanos y a la ropa de diseñadores colombianos, destacando una gran oportunidad para los exportadores nacionales: mostrarle al mundo la calidad y la originalidad de la industria nacional.
Descubra la historia del vestuario y de la moda colombiana en el Macondo recreado por Netflix y la posibilidad de exportar bienes de esta industria desde el país de la belleza.
Foto tomada de Milenio
Foto tomada de CNN ¿Quién estuvo a cargo del diseño de vestuario?
La diseñadora Catherine Rodríguez fue quien dirigió el diseño del vestuario para la serie de Cien años de soledad. La colombiana ya había mostrado parte de su talento en películas como El abrazo de la serpiente (2015), Pájaros de verano (2018) y Memoria (2021). Ahora, con esta serie de Netflix, ha encontrado la plataforma ideal para llevar la moda nacional a las pantallas de todo el mundo.
Sin embargo, Rodríguez no ha trabajado sola, estuvo acompañada por un selecto equipo compuesto por aproximadamente sesenta personas, adelantando trabajos en 35 talleres ubicados en lugares como Leticia, Puerto Carreño, Granada, Sincelejo, Medellín, Pasto y Bogotá, entre otros.
El trabajo de todas estas personas muestra una vez más lo que el talento de los colombianos puede crear, pues fue una parte importante de esta producción ambiciosa y de alto presupuesto, que ha posicionado a Colombia como país líder en la industria audiovisual global.
Descubra cómo se muestra el comercio colombiano en Macondo aquí.
Foto tomada de Nueva Mujer, Mauro González / Netflix ¿Cómo lo lograron?
La serie empieza a mediados del siglo XIX, una época que no dejó mayores registros fotográficos, haciendo más difícil la tarea de recrear el vestuario de los colombianos de la época. Por eso, el equipo de producción avanzó en una rigurosa y fascinante investigación sobre la forma de vida, las costumbres y las prendas que se producían en el país durante los años que abarca la obra.
“La investigación nos llevó por los caminos de los viajeros del siglo XIX”, dice Catherine, quien encontró los insumos necesarios en retratos de personas de la época; en textos como el de La Comisión Corográfica; y hasta en casas de subastas, como Augusta Auctions, compañía estadounidense que representa entidades relacionadas con el mundo de la moda vintage. Allí, adquirieron piezas originales y vieron cómo lucían, cómo se armaban y las posibles maneras de completar los atuendos con joyas, peinados y accesorios.
Además de la investigación, se adquirieron los materiales. Entre estos se encuentra un algodón 100 % colombiano, oro rosa y terciopelo, entre otros. Insumos necesarios para llevar los personajes narrados por Gabriel García Márquez a la pantalla pequeña.
En total se confeccionaron alrededor de 40.000 prendas para vestir a los habitantes de Macondo, creadas a partir de diversas técnicas artesanales y manuales, permitiendo una representación más genuina de cómo se veía la vestimenta en la Colombia del siglo XIX.
Foto tomada de Vanity Fair, Mauro González / Netflix Estos son algunos datos sobre la elaboración de las prendas que veremos en la serie:
1. Los uniformes militares están hechos 100% en algodón colombiano, un insumo que se destaca por calidad y flexibilidad de usos en la industria textil colombiana.
2. El traje de Melquiades, uno de los personajes más icónicos de nuestra literatura, está hecho en terciopelo de seda intervenido con devoré, una técnica en la que se disuelven las fibras del material con un proceso químico para crear un patrón semitransparente.
3. Visitación, que es una mujer Wayúu, luce un collar de tumas, o tüumas, como se conocen en wayuunaiki. Este collar se destaca porque, además de las tüumas, tiene pescaditos dorados hechos de oro rosa, que es oro Wayúu.
La industria de la moda colombiana actualmente está en un punto muy avanzado. La forma en la que se diseñan y se confeccionan prendas tiene en cuenta cualquier detalle necesario para producir bienes originales y de alta calidad. Además, está repleta de sellos culturales del país de la belleza, un factor diferencial que se ha convertido en una ventaja competitiva para los exportadores nacionales. Ahora, con Cien años de soledad, tiene una nueva oportunidad para brillar en otro escenario.
Descubra lo que hace especial a las artesanías colombianas con Cien Años de Soledad aquí.
La moda colombiana en números
Todo esto no habría sido posible sin el recorrido que tiene la industria textil colombiana, pues con grandes organizaciones como Inexmoda o ProColombia, los exportadores de ropa colombiana han logrado posicionar sus bienes en todo el mundo.
Solo en 2023 el sistema moda nacional, con más de 1300 empresas, logró exportaciones por USD 948,2 millones, con una diversificación de destinos, especialmente hacia Asia y Oceanía, consolidando mercados como Japón, China y Australia.
Además, en el primer semestre de 2024, ProColombia apoyó a 980 empresas con marcas de ropa colombiana, alcanzando los USD 162 millones en negocios con 801 compradores internacionales.
Las telas colombianas ya visten al planeta, algo que dio el reconocimiento necesario para que hicieran parte de la ropa de los personajes de Cien años de soledad. Aproveche la oportunidad de exportar telas y hacer parte de la exportación de textiles en Colombia, un sector dinámico que ahora ha llevado al país a hacer parte de esta fascinante producción de Netflix.
Descubra más sobre cómo Macondo, inspirado en el país de la belleza, retrata a Colombia aquí.
Foto tomada de Marie Clarie, Mauro González / Netflix




