La principal arteria fluvial de Colombia, el Río Magdalena, le da vida a Neiva, la capital del Departamento del Huila. Esta ciudad del suroccidente de Colombia, fundada en su ubicación actual el 24 de mayo de 1612, crece en un valle fértil en historias de personajes fantásticos creados por la imaginación popular, en el que las tamboras del ritmo del sanjuanero definen el carácter alegre de sus habitantes.

Planicies áridas y tierras fértiles ofrecen contrastes que los viajeros disfrutan cerca de Neiva, pues del paisaje verde que rodea a esta ciudad se puede llegar a sitios como el desierto de La Tatacoa, donde el clima seco facilita observar estrellas en noches despejadas. En la capital del Huila se goza con las fiestas de San Juan y de San Pedro a finales del mes de junio; y se aprende sobre la mitología local y sobre las culturas indígenas que vivían en la región.

Neiva es un corredor turístico por excelencia, debido a su ubicación geográfica que la conecta con las regiones de la Orinoquía y de la Amazonía. Además, es punto de conexión comercial entre ciudades como Bogotá, Popayán, Mocoa, Florencia y Pasto.

Conozcamos Neiva

Edificada a orillas del Río Magdalena, cuenta con un cálido clima tropical, ideal para pasear por el Malecón del Río, sobre el que se encuentra la escultura más representativa de la ciudad, el “Monumento a la Cacica Gaitana”. Esta mujer indígena y guerrera, que lideró la defensa en contra de los conquistadores, te acompañará con sus historias y mitos por el recorrido del sur del país.

En el malecón se encuentra también una escultura representativa de los mitos huilenses: El Mohán, quien según la tradición, es un personaje que aún hoy persigue a las mujeres y ha tejido miles de historias a su alrededor. Esta obra de arte está construida en fibra de vidrio y es el acceso al teleférico que cruza el río Magdalena y que comunica a la ciudad con el Parque Isla.

Este parque es un lugar ideal para el esparcimiento y contacto con la naturaleza, en el que se puede caminar y cabalgar por senderos temáticos y dar paseos en canoas, barcazas y lanchas, mientras se contempla el paisaje y se realiza un avistamiento de aves del sector.

También te puede interesar: Agenda cultural imperdible de Colombia en la segunda mitad del año

La ciudad nace entre dos cordilleras y al estar rodeada (además del río Magdalena) por el río Las Ceibas y el Río del Oro (o Río Loro), se conserva como una ciudad verde, llena de vegetación, árboles y flores.

Homenaje a doña Inés García de Duran en Neiva Huila
Foto: Cortesía Ecoplanet

Enormes ceibas y diferentes árboles centenarios crecen en el casco urbano, cuyo corazón es la plaza principal conocida como el Parque Central Santander. En el centro del parque hallarás el Monumento al General Santander y a su alrededor, a miles de personas que disfrutan en numerosos cafés y heladerías.

Encontrarás hoteles, una fuente de agua, la Gobernación del Huila y la imponente Catedral de la Inmaculada Concepción de Neiva, Patrimonio histórico y cultural del municipio. De estilo gótico, y terminada en 1957, es una construcción de 2.200 metros cuadrados con tres naves y una torre alta con campanario que puede verse desde cualquier punto de la ciudad, rodeada del verde de los árboles.

Hermosas construcciones se pueden encontrar a manera de tesoros que ha dejado la historia en esta tierra amable. También ubicado en el parque Santander, se encuentra el Templo Colonial, del que se desconoce la fecha de su primera construcción, pero se sabe que fue reedificado en 1791. Declarado Monumento Nacional, este lugar histórico y religioso de estilo español, conserva elementos originales de la arquitectura que se usaba en esa época.

Visitando el centro

El centro es muy concurrido en las tardes, cuando el sonido intenso del canto de pequeños loros y de las chicharras se mezcla con la iluminación cálida artificial, mientras la temperatura baja un par de grados para disfrutar de una buena conversación.

El Edificio Nacional de Correos y Telégrafos es otro Patrimonio Arquitectónico del Huila. Construido en los años treinta del siglo pasado, es de estilo Mudéjar y tiene coloridos detalles de diseño art déco.

Los “opitas” son gente festiva, amable y hospitalaria, que vibra con la tradición cultural de la ciudad, su música, danza y gastronomía. El “Sanjuanero” es la mayor riqueza cultural de esta población. En junio, la ciudad se paraliza para vivir las fiestas de San Pedro, y gozar del Festival Folclórico del Bambuco, una muestra del folclor local, considerada como la más importante del sur del país.

También te puede interesar: fiestas de San Pedro y de San Juan

El traje típico de las mujeres es una obra de arte, oda a la naturaleza y a las flores que adorna a la coqueta danza tradicional del bambuco huilence (sanjuanero). Este ritmo alegre y festivo, está representado en varios monumentos y esculturas, como el de la Bambuquera y las Ocho Esculturas que describen los pasos de la danza, ubicadas en la Avenida Inés García de Durán en el sur de la ciudad.

La gastronomía atrae a muchos visitantes a Neiva. Son famosos los bizcochos de achira, una planta de la que se obtiene la harina y el almidón que da sabor a esta receta. El asado huilense, protagonista principal de las fiestas de junio, que es una preparación de la carne de cerdo que se marina por más de un día y se acompaña con una guarnición de yuca o arepa orejaeperro (de maíz, muy delgadas).

El caldo de chuchas (pescado de río), los tamales de bijao, las almojábanas, el masato, la mazamorra, los juanvalerios (plátanos fritos con chicharrón triturado) y los envueltos de maíz, hacen que en Neiva sea un placer salir a comer la comida típica huilense.

¡Ven a Neiva!

Es un destino perfecto para los amantes de las culturas tradicionales que cuenta además con la posibilidad de pasear a hermosos municipios turísticos cercanos y a sitios naturales impactantes. Rivera, Palermo, Aipe, Villavieja y Campoalegre, el Desierto de la Tatacoa y la Represa de Betanía, entre muchos otros son sitios hermosos para conocer y recorrer.

Visita Neiva, la capital bambuquera de América y enamórate con locura del sur del país.