El Morro es una colina rocosa que durante las épocas de la Conquista y la Colonia fue utilizada para proteger a Santa Marta de los ataques de los piratas que estaban al acecho de los tesoros españoles. Más tarde fue prisión de insurgentes criollos y ahora sirve como asiento del faro que orienta a los barcos que entran y salen de la bahía.