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El Parque Nacional Natural Los Nevados es un área protegida que cuenta con importantes ecosistemas de páramo, humedales y bosque andino, que se localiza en el eje cafetero. 

Es un complejo volcánico en el que se levantan tres glaciares: el Nevado del Ruiz, el Nevado del Tolima y el Nevado de Santa Isabel, los cuales abastecen de agua a 37 municipios pertenecientes a 4 Departamentos: Quindío, Risaralda, Caldas y Tolima.  

El Nevado de Santa Isabel es un destino imperdible, en el que es posible realizar actividades de senderismo, observación de fauna y flora, fotografía e investigación y educación ambiental.

¿Cómo llegar?

Se puede acceder desde Pereira tomando la ruta Florida- La Suiza- El Cedral durante 26 kilómetros hasta llegar al estacionamiento de vehículos. Después de una caminata de una hora por un camino de herradura, se llega a la laguna del Otún.  También se puede tomar la ruta que inicia en Santa Rosa de Cabal por la vía que conduce al sector de Potosí.  

Los recorridos

Es importante contar para este destino, con la ayuda de guías expertos que hacen recorridos diurnos por los senderos permitidos debidamente señalizados. Conviene iniciar la caminata desde bien temprano en la mañana y así, parar a tomar un buen desayuno local, que incluye chocolate caliente con arepa, huevos y pan.

Al iniciar el recorrido es necesario realizar un calentamiento que acondicione el cuerpo para la caminata hacia la cumbre del Nevado. Tiene una altura de 4.965 metros sobre el nivel del mar y, caminando sin equipos especiales, es posible llegar hasta una altura de 4.700 metros.

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Esta experiencia en la que la conexión con la naturaleza es directa, exige que lleves la ropa impermeable y abrigada, y el calzado adecuado para la aventura de subir por la montaña hasta el glacial. El sol es incandescente la mayoría del tiempo, por lo cual también los lentes de sol con filtro y el protector solar son indispensables, no olvides llevar guantes y gorro. 

Es necesario llevar un morral con lo indispensable, para que el peso no sea un impedimento en la subida. No olvides limitar el consumo de azúcar previamente.  Durante la jornada que toma entre tres y cuatro horas, se hacen descansos obligatorios para hidratación, descanso y acondicionamiento del cuerpo a la altura.  

La caminata es empinada y requiere de buena salud, ideal para personas entre los 10 y los 55 años de edad que no tengan problemas de corazón ni hipertensión arterial. Es una buena opción para quienes realizan subidas por primera vez, pues es un recorrido que solo requiere de un día.  

Presenta un nivel de exigencia media a alta si el tiempo es lluvioso, pues el terreno se enloda. Durante el camino se puede observar un paisaje gris verdoso propio de los páramos, en el que los frailejones son los protagonistas. El colibrí de páramo, es una ave endémica que se logra avistar durante la aventura, así como las pavas, las perdices de monte y las mirlas negras. Allí también habitan dantas, osos de anteojos y comadrejas, entre muchas otras especies.

Es un lugar ideal para realizar investigaciones científicas, ya que cuenta con espacios para la educación en temas medio ambientales y ecológicos para promover la conservación.

En un momento determinado, el paisaje cambia de color, se llega a la parte del glacial en la cual el color gris oscuro de la roca volcánica se confunde entre los manantiales de agua cristalina y pura que mana sin cesar.  

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Un hermosa cascada sobresale a lo lejos, y la experiencia se convierte en una explosión de sensaciones frente al poder de la naturaleza cubierta por el hielo y la nieve.  Es el final del camino, y la sensación de victoria rejuvenece el cansancio que ha supuesto la llegada hasta este hermoso paraíso.  

Es el momento de tomar fotografías para el recuerdo de uno de los viajes más espectaculares que puedas realizar.  

Subir al Nevado de Santa Isabel es una aventura para vivir en familia que no olvidarás jamás.