Inaugurada el 20 de julio de 1917 y diseñada por Mariano Santamaría, este maravilloso edificio de estilo neoclásico fue construido para reemplazar la estación del tren que funcionaba desde 1887. Se levantó imponente en la calle 13 con carrera 18 en la localidad de Los Mártires en el Centro de la capital colombiana. Fue la estación central del Ferrocarril de la Sabana de Bogotá (compañía que lo operaba y que desapareció en 1991) y de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia. 

Desde allí partían los trenes que cubrían los trayectos entre Bogotá y Facatativá hasta llegar Girardot, donde se podía embarcar en el Río Magdalena hacia otros destinos del país.  Pasajeros y mercancías eran transportados por este medio, por lo cual la Estación fue considerada como un eje del desarrollo económico que comunicaba con el occidente del país. Dicha red alcanzó a contar con cerca de 200 kilómetros de vías férreas.

La estación fue remodelada en 1954. Se modificó prácticamente todo el edificio, desde el interior hasta la fachada como la conocemos hoy en día.  Este edificio fue declarado Monumento Nacional en 1984 debido a la importancia histórica.

De esta forma, la Estación del Tren de la Sabana es testigo de la historia de un país que creyó en el progreso de los ferrocarriles, desarrollo que se fue quedando sin oxígeno con el pasar de los años debido a la proliferación de los otros medios de transporte. No obstante, en el intento de preservar esta edificación que comparte su valor entre su carga histórica, cultural y su indudable belleza de estilo recargado, Bogotá ha realizado un importante esfuerzo por recuperar este “bien de interés cultural”.

Actualmente puedes tomar allí un tren clásico pintorescamente remodelado con locomotoras a vapor o diésel, construidas en la primera mitad del siglo XX, que te llevarán a hacer un recorrido por la Sabana de Bogotá. Un paseo que promete regalarte paisajes hermosos y llevarte sin congestiones vehiculares a las poblaciones de Zipaquirá, Cajicá y Nemocón. Si quieres disfrutar de la Catedral de Sal y conocer la vida y gastronomía de nuestros típicos pueblos sabaneros en un ambiente relajado y festivo, este plan sin duda es para ti.