La Catedral de la Sagrada Familia, frente al Parque Santander, se terminó de construir en 1887. Este templo se reconoce por sus dos torres blancas y por su cúpula amarilla y verde los colores que predominan en la bandera de la ciudad. Se destacan la silla y el altar mayor, de mármol de Carrara; los vitrales y varias pinturas religiosas elaboradas por Luis Alberto Acuña y Óscar Rodríguez Naranjo.