Al visitar las poblaciones que fueron importantes para nuestro país en el Siglo XIX, comprenderás la gran riqueza de la Colombia actual. Santa Cruz de Lorica, “La Capital del Bocachico”, como también la reconocemos por la delicia y abundancia de uno de sus manjares, es una población que tiene mucha historia para contar. 

Puerto regional sobre el Rio Sinú y ubicada magistralmente al norte del departamento de Córdoba cerca al mar Caribe, la Ciudad Antigua y Señorial, fue centro económico y cultural hasta mediados del siglo pasado. Debido a su ubicación geográfica y a la riqueza de sus tierras, a Lorica llegaban pasajeros y mercancías de varias poblaciones nacionales e internacionales. Tuvo un importante papel en el desarrollo de la región, pues abastecía con sus productos agrícolas y ganaderos al resto de departamentos de la Costa Atlántica.

Con un acento tropical hermoso, sus gentes pertenecen a la descendencia de familias tradicionales cartageneras y de inmigrantes principalmente sirio libaneses que llegaron al puerto desde finales del Siglo XIX y hasta 1930, mezcla maravillosa que te permitirá disfrutar de la gastronomía abundante y especial del lugar.

Cuna de dos grandes escritores del realismo mítico, Manuel Zapata Olivella y David Sánchez Juliao, esta población se puede descubrir también a través de sus obras y narraciones en las que utilizan con gran sensibilidad el lenguaje vivo de la zona.   Leer primero para conocer después, es una de las recomendaciones para que el ambiente de Lorica te envuelva en la magia sin tiempo de nuestra Capital del Bajo Sinú. La historia te contará también la importancia política, cultural y económica de las mujeres en estas tierras, y el sinfín de leyendas que se han tejido entre familias.

Aunque la apertura de la troncal de occidente que une el interior del país con la Costa Atlántica le ha restado la importancia que llegó a tener el siglo pasado, esta joya brilla llena de alhajas que vale la pena visitar. Te sorprenderás con la arquitectura republicana, el colorido y ambiente estilos andaluz y árabe, traídos desde España por el primer colono del pueblo.

El sector central de la ciudad es considerado patrimonio histórico-arquitectónico y nos deja entrever la pujanza y alto nivel cultural, económico y político de los primeros pobladores de este lugar que llegaron desde Cartagena de Indias. Es por este motivo, que no es difícil asegurar la semejanza arquitectónica que guardan ambas ciudades, en cuya intersección podemos encontrar la misma atmósfera de color ámbar. 

La Catedral de Santa Cruz de Lorica es una muestra de las joyas por descubrir.  Orgullosamente heredada, en esta construcción participó todo el pueblo entre rifas y donaciones de familias adineradas.  El hermoso reloj fue donado por la comunidad siria y las campanas fueron importadas de Portugal. De la misma forma, las imágenes de bronce fueron traídas de Francia.

Podrás apreciar la belleza del Palacio Municipal, que fue construido por los presos del pueblo de finales del Siglo XIX, La Casa Cural y el Club de Lorica. El Edificio Afife Matuk, primer centro comercial, es una muestra de la influencia sirio-libanesa con sus columnas y pisos decorativos de comienzos del siglo pasado. El Mercado Público, tal vez es la edificación más vistosa de Lorica, pues está situado a la orilla del Rio Sinú y se refleja majestuosamente en el. Allí podrás conseguir hermosas artesanías sinuanas y degustar de las delicias de la cocina local.

La Ciénaga Grande de Lorica es un destino ecoturístico por excelencia y es el hogar de numerosas especies de aves, mamíferos, peces y reptiles. Compartida por cinco municipios y alimentada por lagunas y arroyos y por el Rio Sinú, la Ciénaga es dueña de un gran ecosistema y ecotono que alimenta económicamente a su población. Este es uno de los humedales más importantes de nuestro país por su inmensidad y variedad en flora y fauna. Con una extensión de treinta mil kilómetros, en ella se hospedan los Barraquetes o patos migratorios que llegan desde Alaska.

No olvides que Lorica está situada a 29 kilómetros de Coveñas, a 50 kilómetros de Tolú. Lugares que te invitan al descanso y a la contemplación del maravilloso y mágico mar caribe.

Fotografías de nuestros visitantes
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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