La Piscina es una de las pocas playas de aguas tranquilas en el Parque Nacional Natural Tayrona. La calma que se siente allí para poder flotar sin problemas sobre la superficie del agua obedece a que el área está rodeada por una barrera de rocas que impiden que las olas fuertes penetren en este sitio. Aquí sí es aconsejable entrar a darse un chapuzón.